Después de quince años hemos tenido el primer debate entre los líderes de las dos fuerzas políticas que, una u otra, formarán gobierno a partir del 9 de marzo. Ha sido una nueva oportunidad para que los ciudadanos comprueben la enorme distancia política que existe entre el PP y PSOE. Por tanto, ha quedado claro que no es lo mismo votar a uno que a otro. Se podrá estar con un partido o con el otro, con los argumentos de unos u otros, pero desde luego la visión de España y como resolver sus problemas son bien distintos. Luego, no ir a votar con el argumento de que “son la misma cosa con distinto nombre” ha quedado en evidencia una vez más.
Como siempre los resultados electorales dan para hacer valoraciones de parte con las que todos presentarnos felices y contentos, al menos de cara a la galería, como ganadores. Pero la realidad es que no todos han ganado y unos han perdido mucho más que otros.
Llevamos toda la campaña con el soniquete de los debates y ahora que estamos ya en fecha el agotamiento comienza a superarme. Primero si había debate, después cómo, dónde y en qué lugar se enamoro de ti. Nos toca la promoción del debate y después el debate post-debate para saber quién ganó el debate. ¿No les parece pelín excesivo?
Ya sé que no es una posición objetiva porque Izquierda Unida es la gran perjudicada de esta exclusión de los debates y queda relegada al debate del pelotón. Pero les garantizo que intento no tomar partido tras sufrir el acoso de los medios para polarizar la atención o será la-tensión como decía Zapatero y así convertir un mínimo sistema proporcional en un sistema mayoritario. Lo que no han conseguido las leyes que lo hagan los medios. Y así se hizo.¡Qué obsesión en pintar España de blanco y negro!
Ya hemos consumido más de la mitad de la campaña electoral y se han celebrado los debates electorales largamente esperados. ¡Felicidades por su recuperación después de quince años! Creo que la democracia ha ganado mucho. Es cierto que existen otras fuerzas políticas, y también existen otros debates, pero el debate entre el PSOE y el PP era la confrontación entre el candidato del quién gobierna y el candidato de la primera fuerza política de la oposición.
Zapatero ha “estado” en Navarra. Lo ha hecho por medio de una entrevista publicada este domingo en Diario de Noticias. Alguna de sus afirmaciones no tiene desperdicio. A su juicio, los ciudadanos el 9 de marzo se enfrentarán a la disyuntiva de elegir “entre nuestro proyecto de convivencia, tolerancia y progreso económico y social o la vuelta al pasado, a la confrontación y a la peor de las crispaciones que es lo que representa el señor Rajoy”.